El sector industrial requiere de ciertas rutinas para que las plantas funcionen en perfectas condiciones, consiguiendo así que la producción no se vea alterada por situaciones que podemos preveer con anticipación.  Estas rutinas no solo nos permiten mantener el pleno funcionamiento de la planta Industrial, sino tener al personal a resguardo de accidentes que pongan en riesgo su integridad física. 

Una de esas rutinas es la gestión de mantenimiento Industrial. Existen diversos métodos de Gestión del Mantenimiento Industrial, los cuales pueden ser planificados y no planificados.  El Mantenimiento Industrial no planificado solo se lleva a cabo en emergencias debido a que la línea de producción, o uno de los equipos, se encuentra en falla. Descuidar el mantenimiento industrial podría acarrear diversos inconveniente para el personal y la compañía.

En condiciones ideales, todo mantenimiento sería planificado. De esta manera se consigue aumentar la producción de la línea, como así también la seguridad de cada uno de los trabajadores. Además, los costos son menores en relación a si realizamos mantenimiento no planificado.

Como ya hemos mencionado, existen diferentes tipos de mantenimiento industrial. La idea no es decidirse por uno, sino armar un plan de Mantenimiento Industrial integral, que incluya distintos tipos de mantenimiento, acordes a las necesidades de los equipos que conforman la planta industrial. Veamos a continuación los diferentes tipos de mantenimiento a tener en cuenta:

  • Mantenimiento Correctivo:
    Es la corrección de fallas que se van presentando debido al uso o desgaste de los equipos. Por ejemplo, aplicado a las Cadenas de Transmisión, la rotura de un perno. 
  • Mantenimiento Preventivo:
    Es la intervención sistemática del equipo aunque no veamos señales de desgaste o fallas. Por ejemplo, aplicado a los Reductores de Velocidad, el control del nivel de lubricantes es esencial para un correcto funcionamiento, evitando desgastes prematuros. 
  • Mantenimiento Predictivo:
    Radica en hacer un análisis constante de los equipos, consiguiendo así detectar a tiempo cuando alguna de las múltiples variables de la maquinaria se ve modificada, permitiendo anticiparnos a la falla o rotura de equipos. Para esto, como ya se dijo, es necesario realizar mediciones periódicas de cada uno de los equipos. Por ejemplo, aplicado a equipos que posean Motores Eléctricos, la medición de vibraciones.
  • Mantenimiento Cero Horas:
    Consiste en sustituir todos los componentes necesarios. Este tipo de mantenimiento industrial sirve para asegurarse de alargar la vida útil del equipo a largo plazo y de forma controlada. En el caso de los Reductores de Velocidad, podrían cambiarse sus rodamientos, sellos, y lubricante.  
  • Mantenimiento en Uso:
    Consiste en la más baja intervención. Limpieza y observación de averías o defectos visibles en los equipos. Está es una práctica recomendable para los Variadores Electrónicos de Velocidad, ya que asegura mantener limpios sus conductos de ventilación, asegurando una adecuada disipación de calor.

Luego de la explicación anterior, es fácil ver que una planificación adecuada de Mantenimiento Industrial tendrá en cuenta a los diferentes insumos industriales que conforman los equipos, como lo son Reductores de Velocidad,(a Sin Fin y Corona o a Engranajes), los Motores Eléctricos, las  Cadenas de Transmisión  y los Variadores Electrónicos de Velocidad. Es importante aclarar que siempre se deberán tener presentes las recomendaciones del fabricante o proveedor de dichos insumos.

En conclusión, una buena planificación de Mantenimiento Industrial, mantendrá la seguridad de los trabajadores, aumentará nuestra productividad y bajará los costos operativos de nuestra planta. 

Fuente: Transpower SRL